08 2005
Democracia Consensual anarquista
Transcripción de un vídeo de O. Ressler,
grabado en Bielefeld, Alemania, 29 min., 2005
Nos encontramos enfrente del centro civil en el oeste
de Bielefeld. De acuerdo con mi abuelo, quien participó
en el movimiento de resistencia comunista, el centro
y la plaza de enfrente fueron utilizados para reuniones
comunistas durante la era de Weimar y también
poco antes de que Hitler tomara el poder. Estas reuniones
comunistas cayeron entonces victimas de actos violentos
tanto por parte de la policía y como de los fascistas.
Me encontré con el fenómeno de dominancia bastante temprano. Uno de estos encuentros fue durante mi aprendizaje como herrero. Fui confrontado por jerarquías dentro de la empresa, por el comportamiento de los jornaleros, pero también toda la atmósfera que venía con tal aprendizaje. Yo no estaba muy inclinado a adaptarme a este sistema de dominancia. Así que tuve mi primera confrontación con la dominancia y el poder; leía libros y me preguntaba a mi mismo si era posible una sociedad "justa". En algún punto me tropecé con escritos anarquistas. Fundé "Edition Blackbox" junto con Michael Halfbrodt, un escritor de Bielefeld. Es una prensa libertaria que publica anarco-poesía. literatura libertaria y anarquista, y textos políticos.
En mas de 300 paginas de "Anarchismus und Konsens" (2002), contesté la pregunta del principio anarquista del consenso basado en "¿Cómo?, ¿Por qué?, y ¿qué puede lograr?". La anarquía y el consenso es un tema muy amplio y como unidad no toca todo el espectro de la anarquía. Aquellos anarquista que se sientan más en línea con los clásicos se encontraran representados aquí sólo en los márgenes. La "Freie Arbeiterlinnen-Union" (Sindicato libre de trabajadores) trabaja con un sistema soviético que es presentado como alternativa al sistema representativo actual. Los anarquistas a los que me refiero en "Anarchismus und Konsens" son más del movimiento neo-anarquista. Entre ellos figuran: Jan Stehn, Burkhard Keimburg, Charlie Blackfield, y Gunar Seitz. Esta es la cuestión: Cómo podemos imaginarnos una sociedad anarquista alternativa que es capaz de existir sin un sistema soviético, una sociedad que se forme en las bases más profundas, en las raíces del día a día, en una cooperación mutua diaria. Las clases sociales altas están completamente acabadas. El tema es: Cómo poder llegar a decisiones libres de autoridad política y cómo podemos sobrevivir sin un "arriba".
El término anarquía viene del griego,
"an-archia", lo que significa "sin dominancia".
La anarquía tiene que ver con una sociedad sin
una autoridad al mando, una sociedad que no está
arreglada de una manera jerárquica en el sentido
de clases altas y clases bajas. Y es esto precisamente
lo que pone nerviosa a la gente; muchas personas no
pueden imaginar una vida o una sociedad sin un "arriba",
sin un gobierno.
El uso del término anarquía siempre ha
estado plagado de malos entendidos. Estos malentendidos
a menudo se basan en una falta de conocimiento sobre
el movimiento anárquico, el cual ha tenido varias
fases. Incluidas en estas estuvo también un intento
de combatir a los gobiernos directamente con violencia
en el siglo diecinueve. El prejuicio salido de estos
tiempos, de que los anarquistas son propensos a la violencia,
definitivamente aún existe. Esto no se aplica
a los neo-anarquistas. La neo-anarquía que se
ha desarrollado en Alemania desde el año 1968
es fundamentalmente no-violenta. Además, en los
contextos anarco-sindicalistas y en contextos no-violentos,
el lema es que el objetivo de la revolución,
llámese libertad e igualdad, debe reflejarse
en los medios para alcanzar la revolución. De
la misma manera, estos medios no pueden apoyarse en
la violencia porque la violencia no es un objetivo de
la sociedad anárquica.
Más aún, la anarquía es difícil de entender por la gente porque muchos no pueden imaginar la vida sin control, los organismos de Estado, el control desde arriba. Aún no han aprendido a desarrollar estructuras organizacionales auto-administradas; aún no han aprendido a tomar decisiones libres de dominancia, empezando con sus asuntos privados. Por lo tanto, una especie de punto ciego existe hoy día en la denominada democracia: la gente es educada sobre derechos humanos, párrafo 1 de la Constitución (Alemana), "La dignidad del hombre es inviolable", que conlleva a conceptos que se aproximan o corresponden a la democracia. Sin embargo, la aplicación diaria de lo que es requerido de los sistemas democráticos, en particular la auto-determinación de la población, auto-administración, y auto-organización, es descuidada.
Consenso
Si queremos describir el principio anarquista o modelo
de consenso, quizá sea útil hablar primero
de este modelo de consenso como una teoría de
democracia directa. El modelo se refiere al valor intrínseco
de las decisiones políticas, esto es, el modo
en que una decisión política que es tomada.
"Consenso" se deriva etimológicamente
del concepto de "acuerdo". El consenso, debido
a que debería estar libre de dominancia y se
refiere a un proceso de comunicación y toma de
decisiones, es importante en la toma decisiones concretas.
En una teoría de democracia directa, la toma
de decisiones concreta significa, por ejemplo, que la
agenda incluya cuestiones sobre como producir algo.
Por ejemplo: ¿Cómo podemos construir un
centro? ¿Cómo podemos construir una calle?
¿Cómo podemos construir un colectivo?
¿Qué debemos hacer? Viendo a la democracia
representativa- una forma democrática caracterizada
por sistemas representativos- se vuelve claro que un
número masivo de personas que son directamente
afectados por este sistema, son ignorados. Esto es fácilmente
demostrado
por la ley Hartz IV de la República Feredal Alemana,
y por todas las leyes Hartz, que simplemente ignoran
a todos los recipientes de la asistencia por desempleo
y gradualmente los empujan a la pobreza. Las personas
afectadas por tales decisiones son ignoradas en todo
momento, en cada aspecto.
En contraste, el principio anarquista de democracia
consensual prevé un principio muy diferente que
puede ser comprendido de dos maneras. Primero, en una
democracia consensual anárquica, las personas
afectadas tendrían el derecho de ser consultadas
en las decisiones. Segundo, todas las personas que son
desfavorecidas por una decisión- yo les llamo
disidentes - tendrían derecho de veto en este
proceso de toma de decisiones. Este derecho les permite
anular la decisión de manera que una discusión
pueda comenzar de nuevo. A través de su derecho
de veto, los disidentes tendrían mayor peso en
el proceso de toma de decisiones, y la posibilidad de
prevenir desventajas. El transporte de desechos, por
ejemplo, de la manera en la que tiene lugar en la democracia
representativa, jamás ocurriría. Con el
transporte de desechos actual y con el deposito de residuos
radioactivos, la población que vive en el lugar
afectado, no tiene ningún derecho de veto. No
tiene ningún derecho de ningún tipo para
invalidar estas decisiones hechas por el gobierno, a
pesar que el sitio sea intensamente afectado por la
contaminación radioactiva y los accidentes. En
una democracia consensual anarquista, tales decisiones
serían imposibles ya que podrían ser invalidadas
en cualquier momento por aquellos a quienes afecta,
y en estos casos la población afectada simplemente
utilizaría su derecho de veto. Tres elementos
básicos proveen una representación básica
sobre como funciona el principio de consenso: hay una
reunión de las personas afectadas, o de aquellos
que resienten las consecuencias de una decisión.
Es posible reaccionar a una decisión ya sea rechazándola
a través del veto o aceptando la decisión.
Lo segundo significa que este asunto me afecta ahora,
pero puedo aceptar las consecuencias ya que el impacto
no es significativo, o porque yo no quiero detener el
proceso y veo que se justifica. Idealmente, hay consenso
o aceptación unánime y adherencia a una
decisión o a una perspectiva sobre la decisión.
La aceptación unánime representa el ideal
de la democracia consensual. En la práctica,
sin embargo, a menudo hay compromisos por los cualea
todos los lados son capaces de aceptar menos ventaja.
El consenso es, sin embargo, la meta perseguida por
una democracia consensual anarquista. El objetivo es
eliminar las decisiones que pasan por encima de la mayoría.
El modelo anarquista consensual, como la anarquía
en su conjunto, representa una visión de la sociedad
que se enfoca sobre todo en los micro-niveles de la
misma. La preocupación no esta en la relación
entre el gobierno y los gobernados, sino únicamente
con los gobernados que se deshacen del gobierno. La
idea es que la gente se una a los niveles más
básicos, independientemente y autónomamente,
y en cooperación con otros, tome decisiones en
los llamados micro-niveles de la sociedad. La teoría
anárquica actualmente tiene dos críticas
fundamentales del Estado: primero, el Estado constantemente
produce gobiernos, sin importar si ellos pueden ser
sacados del poder después de cierta cantidad
de tiempo, y segundo, esto crea una clase alta jerarquizada
y una clase baja afectada. Esto es injusto y corre en
contra de cualquier concepto de igualdad y de una demanda
aireada en la teoría democrática - en
el que finalmente, la preocupación principal
es el interés de la gente. Desde el momento en
que los gobiernos son creados, estos intereses no pueden
ser detenidos.
Por lo tanto, nos interesa una critica al Estado que
exige, como la democracia, que el tema central de la
política sea el interés de la población.
Debido a que esto de hecho no ocurre, los anarquistas
critican al Estado por ello. Mas aún, el Estado
que constantemente produce gobiernos también
tiene un monopolio de violencia.
Esto se manifiesta en el hecho de que se permite a si
mismo la utilización de la violencia contra sus
enemigos o contra la gente que no corresponde con las
ideas normativas, mientras prohíbe a otros la
utilización de la violencia. La población
esta finalmente expuesta sin poseer una defensa viable.
Ejercer la violencia es privilegio único del
Estado, y esto es injusto. La anarquía aspira
a una forma organizacional de sociedad no gubernamental
y no capitalista, y le preocupa solo el nivel básico
de la población. Cada población toma decisiones
basadas en la necesidades y estas decisiones deberían
estar tomadas únicamente por la gente, por los
afectados por ellas.
Así pues, si es necesario tomar una decisión,
entonces es tomada en el micro-nivel, y esto es organizado
por las persona afectadas. Las características
de una democracia no-jerárquica serían:
una organización auto-sostenible, sintetizada,
anti-jerárquica de personas de abajo hacia arriba,
viniendo del interés personal de los grupos individuales
federados, y un desarrollo fraccionado y descentralizado
de cooperación y colectivos. Las diferentes formas
de cooperación se pueden formar en cualquier
momento, pero también se pueden disolver de acuerdo
con las necesidades de aquellos afectados. Otra característica
es el desarrollo procedimental de las decisiones. Las
decisiones pueden ser tomadas sólo por individuos.
Estas decisiones corresponden a las necesidades de individuos
y no a las necesidades de los dirigentes que controlan
y quieren controlar a tales individuos por alguna razón.
Aún una característica más - y
esto está relacionado con el principio del consenso-
es una organización descentralizada. Una democracia
consensual no puede funcionar con una población
de millones. La organización descentralizada
de las sociedades anarquistas es necesaria, implica
el regreso de la política y las decisiones que
tienen que ver con condiciones regionales y comunales
a los colectivos básicos de toma de decisiones.
Esto asegura que las decisiones sean controladas todo
el tiempo por la población y por individuos,
y asegura que la toma de decisiones sea accesible en
todo momento. Las decisiones pueden ser cambiadas si
las necesidades de los individuos cambian; son revocables
en todo momento.
Se debe mantener en mente que las decisiones Inter-regionales son también posibles. Los procesos de toma de decisiones consensúales no son limitados a dimensiones regionales o Inter-regionales, aunque estos no son aplicables a una población de millones como en Alemania. Para regular los asuntos públicos, por ejemplo, la construcción de una calle o una escuela (si hay escuelas y somos capaces de llegar a un acuerdo sobre ellas), o la regulación de la electricidad, es necesario que las comunidades y regiones puedan comunicarse Inter-regionalmente y considerar las demandas y necesidades de los individuos y grupos que viven en la comunidad. Para regular los intereses públicos, pueden introducir comités intermediarios para mediar entre las varias comunidades y regiones. Estos comités intermediarios intentan desarrollar recomendaciones para la resolución de un problema. Desde aquí, las recomendaciones son dirigidas de vuelta a los grupos de base y colectivos. En esto, es importante que sólo aquellas recomendaciones que sean aceptadas por todos los participantes sean implementadas. No debería ocurrir entonces que un grupo que disienta sea ignorado. Gunar Seitz describe esta idea maravillosamente en un artículo: si una persona o grupo se ve a si mismo afectado negativamente debido a que sufre una perdida material - por ejemplo, porque una calle debería ser construida sobre el mismo lote que una casa habitada - entonces este tipo de decisión es una que domina, ya que esta tomada a favor de las necesidad de la mayoría sobre una minoría. Esto no es permitido en una sociedad anarquista. Los comités intermediarios no tendrían ninguna capacidad de toma de decisión; son comités de discusión o círculos en los cuales todas las personas afectadas pueden juntarse y participar en la discusión. El objetivo en esto es el llegar a recomendaciones que son aceptadas por todos los implicados y regresar estas recomendaciones a los grupos base. Esto permite cooperación inter-regional. Para imaginar que esto es en verdad posible y realizable, uno necesita tan solo notar que la entrega postal funciona a nivel nacional y también entre naciones, sin la necesidad de una oficina postal mundial. La gente es entonces muy capaz de organizarse Inter-regionalmente con la ayuda de comités. En una sociedad anarquista es importante que nadie sea ignorado, y que nadie se sienta en desventaja por aquellas decisiones. Esto significa, en el caso de la calle que corre por el lote donde la casa se yergue, y donde personas afectadas habitan, que uno ofrezca mover a la gente a otra casa. Esta casa sería idealmente más grande que la casa anterior, de manera que tengan una ventaja de la decisión. Si las personas, a pesar de todo aun continúan queriendo habitar su casa, no pueden ser ignorados.
Instalar participación con un principio social auto-evidente en una sociedad anarquista requiere un increíblemente alto grado de motivación por el afectado y por las personas que están dispuestas a formar parte en el proceso de participación política y toma de decisiones. Puedo imaginar un nivel de motivación comparable a aquel visto entre los hinchas del fútbol. Mientras estos hinchas viajan a lo largo de Alemania para gritar los intereses de sus clubes, tales viajes podrían ocurrir también en una sociedad anárquica - no sólo los fines de semana, sino en principio, en cualquier momento. Podrían ir a aquellas localidades de toma de decisiones donde uno puede participar en las discusiones desiciones interregionales. El valor intrínseco de una decisión democrática se sostiene en el primer plano. La teoría clásica de la participación (de Habermas y muchos otros) ya enfatizaba en los 70's que la participación en decisiones democráticas tiene un valor intrínseco. Este es el caso también en la anarquía, quizás mucho más fuertemente de lo que cualquier teoría burguesa haya intentado formular o pensar. Lo que cuenta en la anarquía es la premisa de participación, de participación política. Quien no comparta esta premisa, o no quiera participar en los proceso democráticos y de toma de decisión, naturalmente no está forzado a hacerlo. Pero la anarquía y la sociedad anárquica ofrecen una gran oportunidad de involucrarse y de crear una realidad junto con otros, de organizar y efectuar el cambio en todo nivel.
En una sociedad anárquica probablemente no habría
nada comparable en ningún sentido con las instituciones
legales de hoy en día, cortes, organizaciones
policíacas y gubernamentales. Ellas no serian
necesarias ya que, de acuerdo con la idea de democracia
consensual y la implementación de procesos consensúales,
no habría ninguna necesidad para que las personas
afectadas llevasen sus casos a la corte para representar
sus intereses, sino más bien, las preocupaciones
ya serian parte del proceso de democracia consensual.
A todas las personas afectadas les sería permitido
diferir sus decisiones y las personas afectadas negativamente
tendrían un derecho de
veto.
La simple idea del principio de consenso anarquista
y sus efectos, pueden quizá hacerse plausibles
mediante el ejemplo. Las comunidades A, B y C se encuentran
a cierta distancia de un río, y dado que cada
una busca beneficiarse del río, por ejemplo,
para irrigar sus campos, les gustaría cambiar
el curso del río llevándolo más
cerca. Sin embargo, a solo 200 Km. al sur del las tres
comunidades A, B y C se encuentra la comunidad D, la
cual sufriría si el caudal fuera cambiado debido
a que entonces el río se secaría. Esta
comunidad se encuentra directamente sobre el río
y ha sido capaz de beneficiarse de él hasta ahora.
Si el río se secase como resultado del cambio
por parte de las comunidades A, B y C, entonces la comunidad
D deberá tener un derecho de veto inmediato sobre
está decisión y, como la comunidad afectada
negativamente, debe ser incluida en cualquier decisión.
Este derecho a veto haría imposible que las comunidades
A, B y C cambiaran el curso del río. La única
posibilidad que corresponde al principio de consenso
anárquico es tomar el problema en sus propias
manos; para no crear desventajas para nadie más,
las comunidades A, B y C tendrían que mover el
río. A través de ésta medida, la
comunidad D no sufriría y tal proceso seria legitimo.
Por lo tanto, el principio del consenso anárquico
apunta especialmente a evitar problemas Inter-regionales,
previniendo pérdidas materiales a otros y, donde
quiera que sea posible, tomando decisiones que tienen
consecuencias solo para uno mismo y no consecuencias
negativas para otros.
Crítica
Naturalmente hay numerosas críticas al modelo
de consenso anárquico y estas son tratadas también
en el libro. Quizá uno de los argumentos más
fuertes es que, para establecer el modelo de consenso
anárquico, para establecer la democracia directa
anárquica junto con el principio de consenso,
debe ocurrir un rompimiento radical en el sentido de
una transformación de sistema, lo cual no es
obtenible ni con la elite política ni la económica
actual. Esta transición a una democracia anarquista
consensual significaría la completa abolición
de su poder.
Otra critica es que, bajo el modelo del consenso anárquico,
ciertas condiciones técnicas no podrían
mantenerse como hoy. Tecnologías para el suministro
eléctrico como la energía nuclear no pueden
ser sujetos a consenso, debido a que en caso de un accidente
causaría sufrimiento en ambos niveles regional
e Interregional. Por esta razón, no puede haber
consenso en la energía nuclear. Una democracia
anárquica consensual tendría que introducir
tecnologías alternativas que no tuvieran impacto
negativo. Esto demanda mucha imaginación, para
encontrar soluciones alternativas tecnológicas
para las cuales puede haber consenso.
Transición
Tendría que haber una forma de auto-organización en la forma de proyectos auto-administrados. La sociedad anarquista no es una meta distante; más bien, el objetivo hacia el cual comienzan el aquí y ahora con el desarrollo de contextos confederados, el desarrollo de proyectos administrados, casas auto-organizadas, prensas de impresión automanejadas, etc. La idea es que la gente se organice a si misma en las bases y en el aquí y el ahora, de hecho ahora mismo - ayer inclusive - y al final hacer del Estado algo superfluo. Finalmente, le concierne una re-evaluación de nosotros mismo como individuos, como sujetos. Es importante entender que nos debemos emancipar más que hacernos dependientes de las condiciones externas o las regulaciones estatales para llegar a una vida libre y autónoma. Se trata de re-crear el mundo para nosotros. La aseveración conclusiva en mi libro, lee: La democracia aún no ha alcanzado su conclusión concebible, más bien, apenas comienza.
Traducción: International Festival of Video/Arte/Electrónica, Lima